domingo, 27 de septiembre de 2015

Las grandes decisiones que nunca se toman



Estamos dejando jugar a los traidores, a un juego en el que no respetan las leyes que el mismo juego requiere, no quiero hacer similitudes con lo que pasaría en un partido de fútbol, por ejemplo, si no se cumplieran las reglas que se crearon para poder controlar a los jugadores, se armaría la gorda en cada partido; que es lo que está pasando ahora mismo en España, con estos traidorzuelos separatistas, y además chorizos; y ahora viene Margallo, y dice que quiere negociar. ¡Hombre con estos ministros de defensores de la legalidad, cualquiera nos gana! ¿Y que hace su jefe? La verdad es que Mariano nos tiene muy despistados, no se sabe a que está jugando.
Por que ser bueno, es una virtud, ser tonto una deficiencia mental, y ser traidor, una felonía; si algunos políticos se dieran cuenta de ello actuarían con contundencia contra los traidores, y llevarían cuidado con los tontos, ya que sus meteduras de pata son una constante.
No se puede negociar con un traidor, por que la traición es para el su seña de identidad, y solo pretende conseguir su propio beneficio.
No se puede ir ni de justo ni de listo al mismo tiempo, por que ser justo significaría que todos los que están traicionando a su país deberían ser presos, y si se pretende poder aprovechar alguna situación en beneficio de uno propio o del partido, o para que una situación no sea demasiado violenta, sí, esto es ser listo, pero no beneficia al conjunto, que es en lo que debería pensar cualquier político medianamente decente.
Ahora estamos esperando que unas elecciones ilegales, convocadas por unos traidorzuelos en una región de España, nos sean propicias.
Es una desgracia no tener políticos serios que se dediquen a gobernar para la mayoría, y no para la minoría, estamos hasta las narices de que siempre unos pocos se salgan con la suya, perjudicando al resto, ¿hasta cuando vamos a tener que aguantar?
La gran mayoría de españoles estaría conmigo, en que el ejercito debería hacerse cargo de la situación, y convocar unas elecciones serias, donde no se pudieran presentar la gentuza, ni los amigos de la gentuza, que fueran gentes decentes que quisieran a su Patria, y si llegara el caso, no les doliera dar su vida por ella.
Espero que llegue el día en que a alguien de arriba, con poder para ello, diga: ¡¡YA BASTA!! Y empecemos a resurgir como el fénix de las cenizas, otra vez joven y prospero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario